El Gobierno nacional avanza con la quita de subsidios progresivas a las tarifas de energía en el marco de un plan de transición hacia un nuevo esquema de asistencia. De este modo, a partir del mes de julio la factura de luz y gas llegará con aumentos de hasta el 155%, según la categoría.
En el marco de la política de segmentación de subsidios, en Argentina existen tres tipos de hogares: ingresos altos (N1), ingresos bajos (N2) e ingresos medios (N3). El primer grupo abona el monto completo de la energía que consumen además del resto de los ítems que componen la factura como el costo de transporte, distribución e impuestos. En tanto, los usuarios de menores ingresos solo pagan una porción de la energía que utilizan.
A través de la Resolución 92/2024 de la Secretaría de Energía, el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo llevó el Precio Estacional de la Energía (PEST) para el período mayo-octubre a $57.214 por megawatt hora (MWh) para todos los usuarios residenciales. Asimismo, se determinó que los N1, comercios e industria pagarán el 100% del costo de la electricidad, al N2 se le bonificará el 71,9% y al N3 el 55,9%.
La Secretaría de Energía realizó una estimación del nuevo aumento en la factura de luz considerando consumos promedios residenciales de 260 KWh. Según el cuadro, un usuario N1 pasará de $24.710 a $30.355 (22,8%); N3 pasará de $6.585 a $16.850 (155,9%); y N2 pasará de $6.295 a $12.545 (99,3%).
Además, el Gobierno impuso nuevos topes de consumo con subsidio por lo que los usuarios de Nivel 2 que pasen los 300 kWh/mes y los de Nivel 3 que superen los 250 kWh/mes, deberán pagar el costo total del excedente.
Por otro lado, a través de la Resolución 91/2024 se dispuso el precio de gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Los usuarios N2 recibirán una bonificación del 64% por lo que pagarán casi 100% más caro por el servicio.
En tanto, los residenciales N3 tendrán una bonificación del 55% sobre el PIST, lo que implica una suba del 81% respecto a abril.